
Ayer por la tarde salí, entre sesión y sesión de estudio, a dar un paseo por los polvorientos caminos de mi pueblo, y en una roca, a las 4 de la tarde, descubrí a este enorme y viejo
lagarto ocelado (Lacerta lepida) tomando el sol. Este ejemplar debía de medir cerca de un metro, y es el más grande de los lagartos españoles.
Extrapolando la sensación, no es difícil imaginar qué se puede sentir ante un
dragón de komodo de 3 metros... Era bastante confiado y estuvimos mirándonos un buen rato. Espero que os guste.